De la realeza del rock a las terminales de aeropuertos: la tecnología de hologramas redefine la interacción con fans y consumidores
La tecnología holográfica está dejando atrás su condición de novedad y entrando en la corriente principal tanto del entretenimiento como de las aplicaciones comerciales prácticas, con tres despliegues notables en las últimas semanas que demuestran la amplitud de esta tendencia.
En el Madison Square Garden, los asistentes a los conciertos de la gira "Forever Tour" de Bon Jovi pueden tomarse un selfie con una réplica virtual de tamaño real del líder de la banda, Jon Bon Jovi. Denominada la primera experiencia de selfie holográfico del rock and roll, la instalación fue organizada por Superfan.live en colaboración con Proto Hologram y HIFI Labs. La pantalla interactiva aprovecha la plataforma de hardware holográfico de Proto para renderizar al cantante en tres dimensiones, ofreciendo a los fans un recuerdo que difumina la línea entre el merchandising físico y digital.
Proto también ha desplegado su plataforma de hologramas en un entorno muy diferente: la Terminal B del Aeropuerto LaGuardia en Queens, Nueva York. Allí, el sistema funciona como una experiencia interactiva para los huéspedes, atrayendo a los viajeros que pasan por la terminal. La instalación en el aeropuerto subraya cómo las marcas y los lugares están empezando a ver las pantallas holográficas como un medio viable para la orientación, la publicidad y el entretenimiento en espacios públicos de alto tráfico.
Al otro lado del Atlántico, el especialista surcoreano en hologramas Marketon ha completado la instalación de sus sistemas educativos de hologramas flotantes en el Columbia College en Vienna, Virginia. Según un informe de AVING.net, el despliegue marca lo que la empresa describe como un paso significativo en el mercado educativo estadounidense. A diferencia de las aplicaciones centradas en el entretenimiento en el Madison Square Garden y LaGuardia, la tecnología de Marketon está orientada a la impartición de planes de estudio, permitiendo a los instructores proyectar imágenes tridimensionales interactivas en entornos de aula.
La convergencia de los casos de uso en entretenimiento, viajes y educación sugiere que la tecnología holográfica se acerca a un punto de inflexión. Los despliegues paralelos de Proto en estadios y aeropuertos demuestran la versatilidad del hardware, mientras que la incursión de Marketon en la academia estadounidense señala un creciente apetito por herramientas de aprendizaje inmersivas. Para las marcas y las instituciones, la pregunta ya no es si los hologramas pueden captar la atención, sino cómo desplegarlos de maneras que ofrezcan un valor duradero más allá del factor sorpresa inicial.
A medida que el costo del hardware holográfico sigue disminuyendo y las herramientas de creación de contenido se vuelven más accesibles, los analistas esperan que la adopción se acelere en todos los sectores. La experiencia de Bon Jovi en el MSG puede ser la primera para el rock and roll, pero es poco probable que sea la última vez que los fans se encuentren cara a cara con un ídolo holográfico.